The ITUC global webinar on psychosocial risks at work took place on 8 April 2026 ahead of International Workers’ Memorial Day. The event addressed the 28 April theme of psychosocial risks focusing on increasing levels of stress, anxiety, depression and burnout linked to insecure work, excessive hours, poor work-life balance and intensifying workplace pressures.
Watch the full seminar here and download the speakers’ presentation notes here.
In Pretoria ILO marked 28 April by joining South Africa’s Department of Labour and Employment on workplace safety visits. The activities highlighted the importance of safe and healthy working conditions as a fundamental right under ILO Conventions No. 155 and No. 187. The initiative emphasised prevention, shared responsibility and the human impact of workplace safety, encouraging stronger cultures of care, accountability and action to ensure workers return home safely each day.
En 2026 se han cumplido 30 años de la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Una ley que en sus días modernizó el marco legal de la salud y la seguridad en el trabajo en España y que logró excelentes frutos, con un descenso significativo de los accidentes mortales de trabajo durante los primeros años.
En el año 2003, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) declaró como Día Mundial de la Seguridad y Salud en el trabajo el día 28 de abril. Con ello pretendía visibilizar la prevención de riesgos desde su origen, para fomentar una cultura preventiva real.
Documentación asociada – 28 de Abri: Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo.
Pero hemos de ser conscientes de que la realidad del mundo del trabajo en la actualidad difiere mucho de lo que existía en aquellos momentos. Los avances en la digitalización, las consecuencias del cambio climático, el aumento de la presencia de las mujeres en el mundo del trabajo y en ocupaciones anteriormente reservadas en exclusiva a los hombres, el envejecimiento de la población trabajadora,… han provocado que las condiciones de trabajo frente a las que nos encontramos sean diferentes, y en consecuencia los riesgos a los que debemos hacer frente también son distintos.
Los accidentes de trabajo se han reducido, tanto en números absolutos como en índices de incidencia durante el último año, pero 735 muertes causadas por accidentes de trabajo en 2025 siguen siendo inaceptables. Y es por este motivo por el que hay que seguir exigiendo que la prevención de riesgos laborales esté entre las prioridades organizativas de todas las empresas, algo que aún hoy no se ha conseguido.
Los problemas relacionados con la salud mental se han convertido en una nueva pandemia silenciosa en la que factores relacionados con la organización del trabajo están influyendo de manera inequívoca en la aparición de estrés, ansiedad y depresión, sin que nadie parezca querer hacer nada por evitarlo. Riesgos laborales psicosociales como los incrementos en las cargas y en los ritmos de trabajo derivados de introducción de nuevas tecnologías, la prolongación de las jornadas de trabajo, las horas extras no remuneradas, el bajo control sobre el trabajo o la imposibilidad de conciliar trabajo y vida personal, están detrás del aumento de las bajas por trastornos mentales.
Estos desórdenes mentales no se notifican como accidentes de trabajo porque no forman parte del cuadro de enfermedades profesionales en vigor en nuestro país. Este listado debe ser actualizado para incluir las enfermedades mentales ocasionadas por el trabajo, ya que de otro modo quedan invisibilizadas. Y lo que no se conoce, a efectos preventivos, no existe, por lo que no se evita.
Por tanto, las personas tienen que acudir al sistema público de salud para obtener un diagnóstico y un tratamiento que mejore su salud mental. Esto, consecuentemente, tiene dos problemas de partida:
– se incrementa la saturación del ya de por sí saturado sistema público de salud.
– Una vez que la persona está recuperada y vuelve al trabajo, al no haberse implantado medidas preventivas para que su salud mental no se vea perjudicada, puede volver a recaer en la misma patología que ya padeció, porque en su trabajo (que en muchas ocasiones es el origen de su patología) nada ha cambiado.
Además de todos los cambios que han sufrido las condiciones de trabajo en los últimos años, no podemos olvidarnos del cambio climático que, a pesar de que determinadas corrientes políticas extremas lo sigan negando, es una evidencia demostrada científicamente. Y ese cambio climático ya se está dejando ver en nuestro día a día. Sequías prolongadas, lluvias torrenciales, olas de calor extremas mucho más frecuentes y cada vez de mayor duración, fenómenos de frío polar o vientos huracanados,… son solo algunas de las pruebas que la naturaleza nos ofrece para demostrar su fuerza.
Esas condiciones climáticas afectan de forma directa en los puestos de trabajo. Y para evitar que produzcan riesgos irremediables en la vida de las personas trabajadoras, la normativa se ha actualizado mediante la modificación del Estatuto de las Personas Trabajadoras (EPT) con la inclusión del apartado g en el art 37.3, que reconoce un permiso retribuido de hasta 4 días de ausencia por riesgo grave provocado por catástrofes o fenómeno meteorológico adverso. Igualmente se ha recogido en el art 85.1 EPT la obligación de las empresas de negociar un protocolo de actuación frente a estas situaciones extremas.
La afectación que puede tener el cambio climático en los sectores de la Federación de Servicios de CCOO se manifiesta de forma clara y contundente con los fenómenos de calor extremos, que afectan a muchas de las funciones a desarrollar en empresas tan dispares como puede ser la hostelería, una consultoría de ingeniería energética o comercio.
Personal de mantenimiento y limpieza, en cocinas, de servicio en terrazas de hostelería, de recepción, carga y descarga en almacenes, repartidores,… Existen multitud de empleos en nuestra federación que tienen características muy diferentes entre ellos, pero todos tienen una cosa en común: el calor puede afectar a su seguridad mientras realizan su trabajo. Son trabajos al aire libre, o que combinan interior y exterior, algunos con focos de calor propio que se une al calor ambiental.
Otro dato a tener en cuenta para evitar problemas provocados por las situaciones de calor extremo, es que muchas de las profesiones que están directamente afectadas por este fenómeno son trabajos precarizados, con horarios y turnos cambiantes, que tienen condiciones laborales que distan mucho de ser las idóneas, y que en muchos casos están desempeñados por mujeres. Mujeres que no han visto sus puestos correctamente evaluados, por considerar “medidas estándar” (considerando como estándar el cuerpo masculino), por lo que no se hace una adecuación correcta para sus diferencias biológicas específicas.
La obligación de las empresas es prevenir todos los riesgos que puedan existir en cada puesto de trabajo, pero no siempre se tienen en cuenta los efectos de la temperatura extrema, y casi nunca se considera si el trabajo lo realiza una mujer o un hombre, por lo que no te ponen las medidas adecuadas para evitar daños en la salud de las personas que los realizan.
Frente a esta realidad, la respuesta de las organizaciones empresariales insiste en un enfoque erróneo y falto de toda sensibilidad hacia las personas trabajadoras, acusando a las personas que enferman del incremento de las bajas laborales, y su única propuesta es la reducción de derechos, obviando que las dolencias aparecen por ausencia preventiva y por unas condiciones laborales que no se adecúan en función de las necesidades reales.
Desde la Federación de Servicios de CCOO tenemos el convencimiento de que ir a trabajar no puede suponer sufrir una enfermedad, ni ver deteriorada la salud por un ahorro de costes empresariales. Por ello, el 28 de abril, es un día para concienciar de que la prevención es la mejor herramienta para salvaguardar la salud de las personas trabajadoras.
جدّدت دائرة السلامة والصحة المهنية في اتحاد نقابات عمال فلسطين، اليوم، التزامها بالدفاع عن حق العمال في بيئة عمل آمنة وصحية، مؤكدة أن هذا الحق “أصيل ولا يقبل التنازل أو التأجيل”، وذلك بمناسبة اليوم العالمي للسلامة والصحة المهنية.
وأوضحت الدائرة، في بيان صحفي، أن هذا اليوم يأتي في ظل تحديات متفاقمة يواجهها العمال الفلسطينيون، في ظل الأوضاع الاقتصادية الصعبة وضعف الالتزام بمعايير السلامة في بعض مواقع العمل، ما يزيد من حجم المخاطر المهنية ويعرّض حياة العمال للخطر.
وكشف البيان عن استشهاد 74 عاملًا خلال الفترة من 1 كانون ثاني/يناير 2025 وحتى 30 كانون أول/ديسمبر 2025، توزّعوا بواقع 20 عاملًا داخل سوق العمل في الضفة الغربية، وعامل واحد نتيجة استهداف في البحر، و14 عاملًا أثناء محاولتهم الوصول أو العودة إلى أماكن عملهم، و39 عاملًا داخل أراضي الـ48. كما سُجّل استشهاد 18 عاملًا نتيجة إطلاق النار عليهم أو أثناء الاعتقال أو الملاحقة أو خلال اقتحام أماكن عملهم.
وأشار البيان إلى سقوط 47 “شهيد لقمة عيش” منذ 7 أكتوبر 2023 وحتى نهاية عام 2025، في ظل استمرار المخاطر التي تهدد العمال الفلسطينيين في مختلف أماكن عملهم.
وأكدت الدائرة أن السلامة المهنية ليست خيارًا، بل “مسؤولية وطنية وأخلاقية وقانونية”، داعية إلى تضافر الجهود من أجل حماية العمال وتعزيز بيئة العمل الآمنة.
ودعت إلى التطبيق الفعلي والرقابة الصارمة على معايير السلامة والصحة المهنية في مختلف القطاعات، وتحميل أصحاب العمل مسؤولياتهم الكاملة في توفير مستلزمات الوقاية، إلى جانب تعزيز دور الجهات الرقابية وتفعيل أدوات التفتيش والمساءلة، ونشر الوعي الوقائي عبر برامج تدريبية مستمرة تستهدف العمال وأصحاب العمل.
كما شددت على أهمية مواءمة التشريعات الوطنية مع المعايير الدولية بما يضمن حماية أوسع للعمال.
وختمت الدائرة بيانها بالتأكيد على استمرار الاتحاد في النضال النقابي من أجل صون كرامة العامل الفلسطيني وحماية حياته وتعزيز شروط العمل اللائق، تحت شعار:
“سلامة العامل… أساس الإنتاج، وكرامته… عنوان العدالة.”
The department explained, in a press statement, that this day comes in light of the worsening challenges faced by Palestinian workers, in light of the difficult economic conditions and weak adherence to safety standards in some work sites, which increases the extent of occupational risks and exposes workers’ lives to danger.
The statement revealed the martyrdom of 74 workers during the period from January 1, 2025 to December 30, 2025, distributed as follows: 20 workers within the labor market in the West Bank, one worker as a result of targeting at sea, 14 workers while trying to reach or return to their workplaces, and 39 workers within the 1948 territories. 18 workers were also killed as a result of being shot, arrested, pursued, or stormed into their workplaces.
The statement indicated that 47 “livelihood martyrs” fell from October 7, 2023 until the end of 2025, in light of the continuing risks threatening Palestinian workers in their various workplaces.
The department stressed that occupational safety is not an option, but rather “a national, ethical and legal responsibility”, calling for concerted efforts to protect workers and promote a safe work environment.
She called for the effective implementation and strict oversight of occupational safety and health standards in various sectors, holding employers fully responsible for providing preventive measures, strengthening the role of regulatory authorities, activating inspection and accountability tools, and spreading preventive awareness through ongoing training programs targeting workers and employers.
She also stressed the importance of harmonizing national legislation with international standards to ensure broader protection for workers.
The department concluded its statement by emphasizing the Union’s continued union struggle to preserve the dignity of the Palestinian worker, protect his life, and promote decent work conditions, under the slogan:
“Worker safety… the basis of production, and his dignity… the title of justice.”
Hundreds of trade unionists attended a 24 April 2026 preparatory webinar for International Workers’ Memorial Day, organised by ITUC’s Asia Pacific office (ITUC-AP). The event, on the theme of how unions can challenge psychosocial hazards at work, included case histories on informal work, content moderation and gender, and featured presentations by ITUC-AP general secretary Shoya Yoshida and IUF-AP regional secretary and work safety expert Hidayat Greenfield.
ITUC-AP produced a graphic summary of the meeting, which including action points. It concluded unions should: organise to fight psychosocial harm; demand accountability and transparency; use collective bargaining to shape workplace changes; and build bottom-up solutions and actions to protect workers.
It noted unions were: building the capacity of women occupational safety and health representatives, including measures to address psychosocial risks in collective bargaining agreements; ensuring women’s participation in collective bargaining; and connecting workers affected by similar psychosocial risks.
Unions in the region agreed it was necessary to: call on governments to recognise psychosocial harms as occupational injuries and illnesses; ratify the fundamental ILO occupational health and safety conventions C155 and C187; strengthen legal protections from psychosocial harm; and extend labour protections to platform workers and BPOs (business processing outsourcing – a service subcontracting practice commonly used by major companies to provide content moderation, call centre and other services).
“Psychosocial risks are not only occupational safety and health issues; they are also issues of dignity, equality, and fundamental rights,” ITUC-AP general secretary Shoya Yoshida said.
“What trade unions are showing is that psychosocial risks are not invisible. They are being named, organised around, and challenged. Through collective action, workers are turning these issues into demands and concrete solutions for safer, healthier, and more dignified work.”
28 de abril: recordamos a personas trabajadoras fallecidas y heridas reforzando nuestra Estrategia Sindical en Salud Laboral para las Américas (ESSLA)
28 de abril de 2026
Este 28 de abril, Día Mundial de la Salud y Seguridad en el Trabajo, la CSA homenajea a todas las personas trabajadoras que fueron heridas o perdieron su vida, lanzando una nueva edición de la Estrategia Sindical en Salud Laboral para las Américas (ESSLA).
Esta plataforma colectiva, creada en conjunto con las afiliadas en el 2010, sirvió por más de una década de guía en el accionar sindical de la región para establecer objetivos claves que el sindicalismo buscaba alcanzar para asegurar entornos laborales sanos y saludables.
Tras más de 15 años, el contexto global cambiante con sus múltiples transiciones climática, tecnológica, demográfica, y geopolítica, y las diversas transformaciones del mundo del trabajo, demandaron un esfuerzo conjunto de las centrales sindicales de la región para construir un nuevo mecanismo que sirva para formar, comunicar, incidir y organizar a toda la clase trabajadora con miras a asegurar a este principio y derecho fundamental del trabajo.
Luego de varios meses de trabajo sumando los aportes brindados desde cada territorio de nuestro continente, hoy lanzamos este nuevo documento con 5 nuevos objetivos generales que busca planificar las estrategias a llevar adelante en el próximo periodo, con miras a:
Fortalecer la ACCIÓN SINDICAL en materia de salud laboral de la CSA y sus afiliadas, desde una perspectiva interseccional e integrada, de manera articulada y coordinada con la CSI, OIT y otras alianzas.
Fortalecer el DIÁLOGO SOCIAL TRIPARTITO Y LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA como pilares para el desarrollo de una cultura preventiva en salud y seguridad en el trabajo.
Avanzar en la universalización del derecho a la salud laboral para TODAS LAS PERSONAS TRABAJADORAS, INDEPENDIENTEMENTE DE SU FORMA DE INSERCIÓN en el mundo del trabajo.
Reforzar la capacidad sindical para incidir en políticas públicas que permitan identificar, prevenir y controlar ENFERMEDADES PROFESIONALES reconocidas y emergentes y hacer el seguimiento de las condiciones de trabajo, especialmente en sectores estratégicos y de alta exposición.
Anticipar y responder a LOS NUEVOS Y EMERGENTES RIESGOS para la salud laboral en el mundo del trabajo.
Nos sumamos a los esfuerzos de OIT y CSI para en este 2026, especialmente recordar a cada trabajador y trabajadora afectada por los riesgos psicosociales laborales (en torno a 840.000 por año), una problemática que cada vez más genera más personas lesionadas debido a una errónea organización del trabajo que no cuida la carga y la extensión de la jornada laboral, la claridad de roles, los proceso justos y transparentes, remuneraciones justas, entre otros factores. Sin lugar a dudas será uno de los ejes de trabajo de CSA para implementar la ESSLA.
Les invitamos a compartir el documento con cada compañero y compañera desde sus espacios de lucha: Descarga ESPAÑOL
Próximamente en portugués, inglés y francés!
Una sola voz regional! Una estrategia unificada por la salud laboral!
International Workers’ Memorial Day 2026: Tackling psychosocial risks at work
This International Workers’ Memorial Day, 28 April, the ITUC calls for urgent action to tackle the global crisis of psychosocial risks at work – now one of the leading causes of death, disease and distress for workers worldwide.
Behind the daily reality of work, millions of working people are facing relentless pressure: long hours, job insecurity, impossible targets and toxic workplace cultures.
These are not just bad jobs – they are dangerous jobs. Stress, anxiety and burnout are now causing more harm globally than traditional workplace hazards such as chemicals or dust.
Long working hours alone are responsible for around 745,000 deaths each year.
There are at least 70,000 work-related suicides annually.
12 billion working days are lost every year due to depression and anxiety.
Burnout affects around one in five workers globally.
Psychosocial risks are linked to over 10 per cent of cases of heart disease, depression and suicides.
“Bad jobs can break anyone. When workers are pushed beyond their limits by job insecurity, excessive workloads and lack of control, the consequences can be fatal. This is not inevitable – it is a result of choices made in boardrooms and by governments.” ITUC General Secretary Luc Triangle
Across the world, unions are proving that change is possible. Evidence shows that a strong, democratic trade union presence in the workplace is the most effective protection against psychosocial risks, improving workers’ health and economic outcomes.
The ITUC is calling for:
Strong laws to prevent psychosocial risks at work.
Full involvement of trade unions in workplace health and safety.
Decent work, including secure jobs, fair pay and manageable workloads.
Recognition of mental health conditions as occupational diseases.
Luc Triangle concluded: “The solutions to these problems start with democracy in the workplace, with a voice for workers through their trade unions. Employers can ignore the psychosocial health of workers and break them, lose valuable skills and face the financial cost, or they can work with unions to ensure that workers are valued. If employers are struggling to recognise which is the correct choice, unions are ready and available to remind them. The fight for democracy in the workplace is the fight for the wellbeing of all working people.”
This 28 April, we remember the dead – and fight for the living. Work should not cost lives. It must protect lives, dignity and mental health.
Journée internationale de commémoration des travailleurs morts ou blessés au travail 2026: prendre en compte les risques psychosociaux au travail
Le 28 avril, à l’occasion de la Journée internationale de commémorations des travailleurs morts ou blessés au travail, la CSI appelle à une action urgente visant à lutter contre la crise mondiale des risques psychosociaux au travail, désormais l’une des principales causes de décès, de maladie et de souffrance pour les travailleurs et les travailleuses à travers le monde.
Derrière la réalité quotidienne du travail, des millions de personnes sont soumises à une pression incessante: longues heures de travail, insécurité de l’emploi, objectifs impossibles à atteindre et environnements de travail toxiques.
Il ne s’agit pas seulement d’emplois de mauvaise qualité, mais d’emplois dangereux. Le stress, l’anxiété et l’épuisement provoquent aujourd’hui plus de préjudice à l’échelle planétaire que les risques traditionnels sur les lieux de travail, tels que les produits chimiques ou la poussière.
La durée excessive des heures de travail est responsable à elle seule d’environ 745 000 décès chaque année.
Au moins 70 000 suicides liés au travail sont à déplorer annuellement.
Tous les ans, 12 milliards de jours de travail sont perdus en raison de la dépression et de l’anxiété.
L’épuisement au travail touche environ un travailleur sur cinq dans le monde.
Les risques psychosociaux sont associés, dans plus de 10 pour cent des cas, aux maladies cardiaques, à la dépression et aux suicides.
Luc Triangle, le secrétaire général de la CSI, a déclaré: «Les emplois de mauvaise qualité peuvent briser n’importe qui. Lorsque les travailleurs subissent des pressions au-delà des limites supportables, à cause de l’insécurité de l’emploi, de charges de travail excessives et d’un manque de contrôle, les conséquences peuvent être fatales. Cette situation n’est pas inévitable: elle résulte de décisions prises dans des salles de réunions et par les gouvernements.»
Sur l’ensemble du globe, les syndicats montrent qu’un changement est possible. Les faits indiquent qu’une présence syndicale forte et démocratique sur le lieu de travail constitue la plus efficace des protections contre les risques psychosociaux, en contribuant à améliorer la santé et les performances économiques des travailleurs et des travailleuses.
La CSI réclame:
Des lois rigoureuses destinées à prévenir les risques psychosociaux au travail.
La participation pleine et entière des syndicats aux questions de santé et de sécurité au travail.
Des emplois décents, c’est-à-dire des emplois sûrs, une rémunération équitable et des charges de travail supportables.
La reconnaissance des troubles de santé mentale comme maladies professionnelles.
Luc Triangle a conclu: «Les solutions à ces problèmes commencent par la démocratie au travail, pour permettre aux travailleurs de faire entendre leur voix par l’intermédiaire de leur syndicat. Les employeurs peuvent choisir d’ignorer la santé psychosociale de leurs employés et de les pousser à bout, de perdre leurs précieuses compétences et d’en payer le coût financier, ou choisir de collaborer avec les syndicats pour veiller à ce que les travailleurs soient valorisés. Si les employeurs peinent à savoir quel est le bon choix, les syndicats se tiennent prêts à le leur rappeler. La lutte pour la démocratie au travail est la lutte pour le bien-être de tous les travailleurs et travailleuses.»
Ce 28 avril, nous rendons hommage aux personnes décédées au travail, et nous nous battons pour les vivants. Le travail ne devrait pas coûter des vies. Il doit protéger la vie, la dignité et la santé mentale.
Jornada Internacional de Conmemoración de los Trabajadores Fallecidos y Lesionados 2026: abordar los riesgos psicosociales en el trabajo
Con motivo de la Jornada Internacional de Conmemoración de los Trabajadores y Trabajadoras Fallecidos y Lesionados, el 28 de abril, la CSI hace un llamamiento a la acción urgente para abordar la crisis mundial de los riesgos psicosociales en el trabajo, la cual se ha convertido en una de las principales causas de muerte, enfermedad y sufrimiento entre los trabajadores y las trabajadoras de todo el mundo.
Detrás de la realidad cotidiana del trabajo, millones de personas trabajadoras se enfrentan a una presión continua: largas jornadas de trabajo, inseguridad laboral, objetivos imposibles de alcanzar y culturas empresariales tóxicas.
No solamente son malos empleos, son empleos peligrosos. El estrés, la ansiedad y el agotamiento ocupacional causan ahora más daños a escala mundial que los riesgos laborales tradicionales, como los inducidos por productos químicos o el polvo.
El nuevo informe de la CSI (disponible próximamente en español) muestra la magnitud de la crisis:
Solo las largas jornadas laborales son responsables de aproximadamente 745 000 muertes cada año.
Se registran al menos 70 000 suicidios anuales relacionados con el trabajo.
Se pierden 12 000 millones de días de trabajo cada año debido a la depresión y la ansiedad.
El agotamiento profesional afecta a aproximadamente uno de cada cinco trabajadores en todo el mundo.
Los riesgos psicosociales están relacionados con más del 10% de los casos de enfermedades cardíacas, depresión y suicidios.
Luc Triangle, secretario general de la CSI, afirmó en este sentido: “Los malos empleos pueden destrozar a cualquiera. Cuando la inseguridad laboral, las cargas de trabajo excesivas y la falta de control sobre el trabajo llevan a las personas trabajadoras más allá de sus límites, las consecuencias pueden ser fatales. No es algo inevitable: es el resultado de decisiones tomadas en las salas de juntas y por los gobiernos”.
En todo el mundo, los sindicatos demuestran que el cambio es posible. Los datos indican que una presencia sindical fuerte y democrática en el lugar de trabajo constituye la protección más eficaz contra los riesgos psicosociales, mejorando así la salud de las personas trabajadoras y los resultados económicos.
La CSI reclama:
Leyes estrictas para prevenir los riesgos psicosociales en el trabajo.
La plena implicación de los sindicatos en la salud y la seguridad en el trabajo.
Un trabajo decente, que incluya seguridad laboral, una remuneración justa, niveles de dotación de personal adecuados y cargas de trabajo asumibles.
El reconocimiento de los trastornos de salud mental como enfermedades profesionales.
Luc Triangle concluyó a este respecto: “Las soluciones a estos problemas comienzan por la democracia en el lugar de trabajo, con una voz para los trabajadores y trabajadoras a través de sus sindicatos. Los empleadores pueden pasar por alto la salud psicosocial de las personas trabajadoras y agotarlas, perder valiosas competencias y sufrir las consecuencias económicas, o bien pueden colaborar con los sindicatos para garantizar que se valore a las personas trabajadoras. Si los empleadores tienen dificultades para reconocer cuál es la opción correcta, los sindicatos están preparados y dispuestos para recordárselo. La lucha por la democracia en el lugar de trabajo es la lucha por el bienestar de todos los trabajadores y trabajadoras”.
Este 28 de abril, conmemoramos a los fallecidos y luchamos por los vivos. El trabajo no debería costar vidas. Debe proteger las vidas, la dignidad y la salud mental.
In Norway, young union leaders marked Workers’ Memorial Day at the BWI Global Young Workers Forum in Utøya by combining commemoration with action. Participants held a minute of silence for workers who lost their lives due to unsafe conditions and political violence, including the victims of Utøya, and discussed how to push heat stress protections into collective bargaining. The forum emphasised the growing impact of climate risks and the need to prioritise worker safety, health and dignity in negotiations.